En Biosens, siempre realizamos una minuciosa identificación del potencial patrimonial de los ecosistemas donde desarrollamos nuestras experiencias, en este caso, en el Parque Regional Natural Barbas Bremen. Esto nos permite diferenciar 'Al Reencuentro con Gaia', mapeando todos los elementos tangibles y no tangibles de este lugar y así lograr tener diversidad de recursos para la siguiente fase de diseño, donde se interconectan estos elementos entre sí creando una experiencia única y memorable desde la perspectiva personal de cada viajero.
En el diseño de 'Al Reencuentro con Gaia', integramos elementos tangibles y no tangibles al resaltar elementos de su biodiversidad única, tanto animal como botánica, así como sus increíbles fuentes de agua, propiciamos momentos de alta significancia para los viajeros cuando entren en contacto con el entorno, logrando un propósito enriquecedor y auténtico. Los descubrimientos realizados al finalizar la fase de investigación, evidenciamos que la experiencia tenía el potencial de convertirse en una experiencia más que de turismo de naturaleza, es una experiencia con alto contenido en turismo de salud & bienestar.
Así fue como procedimos a incorporar estímulos sensoriales y a definir cada punto de contacto de la experiencia con nuestra herramienta de diseño de experiencias turísticas especializada “Mapeo sensorial de la experiencia”, establecer elementos tangibles (herramientas y medios) y no tangibles (narrativa y guión) actividades específicas y que impacten las dimensiones del ser y el desarrollo de habilidades, aseguramos que cada viajero viva una experiencia transformadora y enriquecedora para que entienda que el turismo sensorial y slow es una oportunidad para el desarrollo humano íntegro mientras exploramos y descubrimos el mundo.
En la operación de 'Al Reencuentro con Gaia', nuestra cadena de valor se entrelaza perfectamente. La comunidad local es un eslabón vital, ya que sus miembros actúan como anfitriones, compartiendo su conocimiento y cultura. Esto no solo beneficia a las comunidades, sino que también enriquece la experiencia de nuestros viajeros, creando un ciclo de desarrollo económico y cultural sostenible.
En la operación de la experiencia, las influencias del turismo slow son esenciales para garantizar que cada momento se convierta en una experiencia enriquecedora. Siguiendo los principios del turismo slow, priorizamos la calidad sobre la cantidad, permitiendo a nuestros visitantes sumergirse en la autenticidad de cada lugar, conectarse con la cultura local y disfrutar de cada detalle con atención y serenidad. De esta manera, aseguramos que nuestras experiencias no sean simples destinos, sino viajes profundos que dejan recuerdos significativos y duraderos.